predica,

Un solo pueblo de Dios por la fe. Rut 1:16

Vladimir Vladimir Sigueme Mar 18, 2026 · 17 mins de lectura
Un solo pueblo de Dios por la fe. Rut 1:16
Share this

Un solo pueblo de Dios por la fe. Rut 1:16

Iglesia Menonita de Suba.

vtamara@pasosdeJesus.org. 18.Mar.2026

La imagen es un recreación artística de Rut (Dominio público, DeepAI)

1. Introducción

Puede parecer que hay una desconexión entre el Israel del Antiguo Testamento y la iglesia del Nuevo Testamento, pero empleando la historia de Rut como ejemplo veremos que el pueblo de Dios siempre ha sido y será uno, el de los que creen en el Dios vivo.

2. Texto: Rut 1:16

16 Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.

3. Contexto

Recordemos que Rut era moabita, que se había casado con uno de los hijos de la judía Noemí, pero que quedó viuda al igual que la esposa del otro hijo de Noemí y Noemí misma había quedado viuda antes.

Noemí había llegado con su esposo en busca de alimento a esa tierra extranjera, y al quedar desprotegida quiso volver a Judea, y se despidió de sus nueras, pero su nuera Rut no quiso dejarla sino que aceptó al Dios de Israel como su Dios haciéndose así parte del pueblo de Dios y volviendo con Noemí a Israel.

En la genealogía de Jesús, presentada en Mateo 1:1-17 (e implícitamente en Lucas 3:23-28) encontramos a Rut como antecesora de Jesús, particularmente en Mateo 1:5-6:

5 Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. 6 Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.

Vemos que el rey David es hijo de Isaí, y que su abuelo paterno es Obed, su bisabuela es Rut. Rahab era tatarabuela de David. Jesús en su material genético tiene parte del de estas extranjeras.

A lo largo del antiguo testamento encontramos casos de extranjeros que aceptaron al Dios vivo y que fueron injertados en el pueblo de Dios, tan sólo en estos 2 versículos vemos 3:

Personaje Etnia y condición Versículo relevante Observaciones
Rut Moab, viuda Deu. 23:3-4 “3 No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre, 4 por cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.” La gracia de Dios superó el castigo de la ley, aceptando a una moabita y aportando su material genético para Jesús.
Rahab Cananea, prostituta que había escondido a espías Israelitas Deuternomio 7:1-2 Cuando “Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú, 2 y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.” Nuevamente la gracia de Dios supera la enemistad y el castigo e incluye material genético de una cananea y ex-prostituta en Jesús
Urías Hitita, esposo de Bersabé, con quien David adulteró y por lo que ordenó el asesinato de Urías. Éxodo 12:48-49 “Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua a Jehová, circuncídese todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra tierra; pero ningún incircunciso comerá de ella. La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros. “ Aunque el versículo anterior excluía los heteos/hititas, la ley también les proveía alos extranjeros entrada antes de Jesús y muy explicita con Jesús.

La ascendencia de Jesús está repleta de situaciones de pecado y su material genético tiene de todos los pueblos (por cuanto es descendiente de Adán). Desde siempre Dios dio forma de entrar a su pueblo a quienes quisieran recibirlo.

4. Análisis

“Esa frase de Rut —«Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios»— es una de las más sublimes de toda la Escritura. No hay espada, ni rito, ni genética que pueda abrir el corazón así. Es el alma decidiendo libremente aferrarse al Dios vivo, aunque todo lo demás la lleve a volver a su tierra, a sus dioses, a su seguridad.

Y Dios, que es Padre, no le pide examen de ADN. No le pide árbol genealógico. Le pide el corazón. Y cuando ve ese corazón, la recibe, la bendice, la pone en la genealogía de David y de Cristo. Una moabita, de un pueblo maldecido por la ley (Deuteronomio 23:3), se convierte en instrumento de la redención.”1

4.1 El pueblo de Dios es uno solo

  • Gálatas 3:26-29: En Cristo no hay división
    26 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29 Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

  • Romanos 9:6-8: La descendencia de Abraham no es por sangre sino por fe
    6 No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, 7 ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. 8 Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes
  • Efesios 2:11-22: Cristo derribó el muro que separaba a los creyentes de Dios
    11 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12 En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 14 Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15 aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16 y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17 Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.
  • Romanos 11:17-24: Por la fe somos injertados en el Olivo, sin reemplazar
    17 Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, 18 no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. 19 Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. 20 Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. 21 Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. 22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. 23 Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. 24 Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más estos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

En Romanos 11, Pablo usa la imagen de un olivo para hablar del pueblo de Dios. Ese olivo tiene raíces que son los patriarcas (Abraham, Isaac, Jacob). En él han estado las ramas naturales (judíos creyentes). Algunas ramas fueron desgajadas por su incredulidad, y nosotros, los gentiles, fuimos injertados por la fe (v. 17‑24).

Pablo no habla de dos olivos, ni de dos pueblos. Habla de un solo olivo, una sola raíz, un solo pueblo de Dios. Lo que cambia no es la identidad del pueblo, sino quiénes están dentro: los que antes estaban fuera (gentiles) entran por la fe, y los que estaban dentro pero no creyeron quedan fuera temporalmente, con la esperanza de ser reinjertados si no permanecen en incredulidad en su tiempo de vida (v. 23).

Por eso, cuando Pablo en el versículo 26 dice que “todo Israel será salvo” (v. 26), no está anunciando la salvación automática de todos los judíos étnicos (eso incluiría a quienes rechazaron a Jesús). Está anunciando la consumación final: cuando haya entrado la plenitud de los gentiles, se completará el único pueblo de Dios, formado por judíos creyentes y gentiles creyentes, unidos en el Mesías.

Este olivo es el mismo pueblo del que habla toda la Escritura. Es el pueblo de la promesa que ya había recibido a extranjeros como Rut, Rahab y Urías (como vimos en el contexto), y que hoy nos recibe a todos los que, por la fe, decimos: “Tu pueblo será mi pueblo, tu Dios mi Dios”.

4.2 El llamado universal de Dios

Genesis 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.
Esa promesa que Dios le hizo a Abraham se refiere a Jesús como descendiente de Abraham mediante quien todas las naciones de la tierra han sido bendecidas. El Israel del Antiguo Testamento jugó un papel importante al ser como la tierra en la que germinó Jesús --como vemos en la genealogía de Jesús y en el Antiguo Testamento no porque fuera excelente tierra (como en general no lo es la humanidad) sino por la gracia de Dios.

La promesa a Abraham no era un deseo humano, sino la palabra del Logos infinito, el Verbo que estaba en el principio con Dios. Sólo un Dios personal, todopoderoso, omnisapiente pero paradójicamente humilde y amoroso, podía hacer esa promesa a quienes creó en libertad y garantizar su cumplimiento. Ese Logos lo garantizó con su plan de hacerse carne en Jesús, todas las naciones comenzaron a ser bendecidas, y todos los que creen en Él son incorporados al único pueblo de Dios. Rut, la moabita, fue un anticipo de esta realidad; nosotros somos su continuación.

5. Conclusión y oración

Sabemos que Dios no hace acepción de personas y creemos que nos predestinó y llamó a todos para salvación. Esa universalidad del llamado de Dios y las leyes para injertar extranjeros en Israel del Antiguo Testamento, convergen en que siempre ha habido un único pueblo de Dios conformado por quienes creen de verdad en el Dios vivo, que después de Jesús, sabemos se reveló en Jesús.

El dispensacionalismo ha querido distinguir entre Israel y la iglesia como dos pueblos con propósitos separados. Sin embargo, la Escritura y en particular Rut nos muestra que esto no es así: una extranjera que acepta al Dios vivo como su Dios entra a formar parte de su pueblo. No hay dos pueblos, sino uno solo: el de los que creen en ese Dios vivo, ayer, hoy y siempre. El caso de Rut no es único, en el Anexo I se presentan otros adoradores del Dios vivo fuera de los descendientes de Jacob.

Señor, gracias por aceptarnos a todos. Gracias por la sangre multiétnica de Jesús, que en su genealogía revela el pecado de la humanidad, pero más aún, el testimonio de tu gracia que da entrada a tu pueblo a todo el que te recibe.

Si aún no has recibido a Jesús como Señor y Salvador te invitamos a hacer una oración de fe.

6. Referencias Bibliográficas

  • [RV1960] Biblia. Traducción Reina Valera 1960. https://biblegateway.com
  • https://en.wikipedia.org/wiki/John_Nelson_Darby

7. Anexo I: Casos de adoradores del Dios vivo fuera de la descendencia de Jacob

A lo largo de las Escrituras encontramos numerosos ejemplos de personas y grupos que, sin pertenecer al linaje de Jacob, reconocieron y adoraron al Dios vivo. Esto confirma que el pueblo de Dios siempre ha sido definido por la fe, no por un origen étnico.

Persona/Grupo Referencia Origen Naturaleza de su adoración
Abel Génesis 4:4; Hebreos 11:4 Pre-israelita Ofrenda aceptada, llamado justo
Enoc Génesis 5:24; Hebreos 11:5 Pre-israelita Caminó con Dios
Noé Génesis 6-9; Hebreos 11:7 Pre-israelita Justo, caminó con Dios
Melquisedec Génesis 14:18-20; Hebreos 7 Cananeo Sacerdote del Dios Altísimo
Jetro (Réuel) Éxodo 2-18 Madianita Ofrece sacrificios, reconoce a Yahvé
Job Job 1:1; 42:7-8 Uz (Edom/Arabia) Temeroso de Dios, siervo de Dios
Recabitas Jeremías 35 Ceneos Modelo de obediencia
Reina de Sabá 1 Reyes 10:1-13; Mateo 12:42 Sabá Reconoce y bendice a Yahvé
Marineros fenicios Jonás 1:16 Fenicia Ofrecen sacrificios a Yahvé
Ninivitas Jonás 3:5-10; Mateo 12:41 Asiria Se arrepienten, Dios los perdona
Ebed-melec Jeremías 38:7-13; 39:18 Etíope Confía en Dios, recibe promesa
Magos Mateo 2:1-12 Persia Adoran al Mesías
Centurión de Capernaum Mateo 8:5-13; Lucas 7:1-10 Romano Jesús alaba su fe
Mujer sirofenicia Mateo 15:21-28; Marcos 7:24-30 Cananea Jesús llama su fe “grande”
Centurión de la cruz Mateo 27:54; Marcos 15:39 Romano Confiesa: “Hijo de Dios”
Cornelio Hechos 10:1-48 Romano Temeroso de Dios, recibe Espíritu
Temerosos de Dios Hechos 13:16, 26; 17:4, 17 Varios gentiles Adoran a Yahvé sin circuncisión

16 Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.

8. Anexo II. Escatología bíblica (por pofundizar en otra prédica)

Rapto
La Iglesia es arrebatada

Los muertos en Cristo resucitan primero; los vivos son transformados. Librados de la ira venidera, no de la tribulación ordinaria.

Momento repentino
Textos clave: 1 Ts 4:13-18; 1 Ts 5:9; Jn 14:1-3; Ap 3:10
Pueblo: La Iglesia (judíos y gentiles unidos en Cristo)
Tribulación
El Anticristo reina

Período de juicio sobre el mundo. Persecución intensa contra los santos. La ira de Dios se derrama en sellos, trompetas y copas.

7 años
Textos clave: 2 Ts 2:1-12; Dn 9:27; Mt 24:15-22; Ap 13
Pueblo: Creyentes de la tribulación (nuevos conversos)
Segunda Venida
Cristo derrota al Anticristo

Retorno glorioso al Monte de los Olivos. Batalla de Armagedón. Satanás es atado. Los mártires resucitan para reinar.

Textos clave: Ap 19:11-21; Zac 14:1-9; Mt 24:29-31; Jud 14-15
Pueblo: Cristo con su Iglesia glorificada
Milenio
Cristo reina visiblemente

Reino de paz y justicia. Los mártires tribulacionales reinan como testigos. Satanás encadenado. Naciones en cuerpos naturales.

1,000 años
Textos clave: Ap 20:1-6; Isa 65:17-25; Zac 14:16-21
Pueblo: Mártires glorificados + creyentes naturales
Rebelión Final
Satanás suelto

Engaña a las naciones. Gog y Magog se levantan contra los santos. Fuego del cielo los consume. Satanás al lago de fuego.

Textos clave: Ap 20:7-10; Ez 38-39
Pueblo: Rebeldes de las naciones no regenerados
Juicio Final
Trono Blanco

Resurrección general de justos e injustos. Los santos del AT y la Iglesia resucitan juntos — perfeccionados sin separación.

Textos clave: Ap 20:11-15; Dn 12:2; Heb 11:39-40; 1 Cor 15:24-28
Pueblo: Todos los justos (AT + Iglesia) juntos
Estado Eterno
Nuevos cielos y tierra

Jerusalén nueva desciende. Dios habita con su pueblo. No más muerte ni dolor. Un solo pueblo redimido para siempre.

Eternidad
Textos clave: Ap 21-22; Isa 66:22-23; 2 Pe 3:13
Pueblo: La familia redimida de toda nación
  1. Estos dos párrafos son de un agente DeepSeek bien alineado con el que me ayudé a preparar esta enseñanza. 

Vladimir
Escrito por Vladimir Sigueme
Bienvenido. Soy Vladimir Támara Patiño autor de este blog. Espero que tal como a mi le ayude a aumentar su fe. Los contenidos que aquí encuentra son de dominio público de acuerdo a la legislación colombiana, es decir los puede usar con cualquier propósito respetando la autoría.